Dragones

¿Cómo son los dragones de Aekhan?
¿Que cómo son los dragones de Aekhan? O invisibles o extremadamente tímidos, porque nadie los ha visto nunca.

En todos los mundos tradicionales (Tierra Media, Dragonlance, Reinos Olvidados) e incluso en los más novedosos (Eragon, Canción de Hielo y Fuego), estos gigantescos reptiles alados dotados de magia son casi omnipresentes y semidivinos ejecutores del Destino. El mundo es como es porque en algún momento de su historia (remota, pasada o presente) los dragones han puesto de manifiesto su implacable presencia y han hecho valer su poder para cambiar el curso de los acontecimientos.

Siendo esto así, ¿qué puede haber más original que un mundo de fantasía épica donde no existan (ni hayan existido) los dragones?

Todos hemos disfrutado de memorables escenas protagonizadas por estos majestuosos reptiles que perdurarán por siempre en nuestra memoria: la inspirada conversación de Bilbo con Smaug, cuando Drizzt Do’Urden convenció a uno de estos monstruos de que él era uno de sus congéneres transformado, eso sin contar la complicada situación que vivió Rincewind cuando Ankh-Morpork fue asediada por un testarudo dragón. Incluso en la futurista serie Shadowrun los dragones gobiernan el mundo, tejiendo sus hilos de monopolio desde las megacorporaciones que presiden. Dudo que haya nadie, seguidor o no de este género literario, que no tenga grabada en su mente la poderosa imagen de un dragón escupiendo una bocanada de fuego (precisamente en la pared tengo el póster de uno haciendo esto mismo).

En cambio, es más probable que las gentes de Aekhan hallen los restos de fósiles de dinosaurios tras excavar en la tierra, a que encuentren en el fondo de una cueva una enorme sierpe con alas respirando llamas y durmiendo plácidamente enroscada sobre sus valiosos tesoros.

Siempre han estado ahí y siempre estarán, pero por una vez, dejémosles descansar.

Related Posts

Comments are closed.