¿Estás buscando una última revisión de esa obra, que con tanta ilusión has decidido escribir, antes de lanzarte a publicar?

Corrección ortográfica - F. J. SanzMe llamo F. J. Sanz y soy escritor de ficción.

He tenido la fortuna de autopublicar recientemente mi quinta novela en Amazon y cuento con un sexto título (¡e incluso un séptimo!), que aguardan agazapados el momento de ver también la luz. Una suerte que representa tan sólo una minúscula muestra de mi dedicación a la literatura. En particular, a la novela.

Mi propia experiencia me ha demostrado que una lectura atenta y activa de las páginas de miles de volúmenes puede concederte una visión única, la capacidad de advertir de manera natural los errores, por yerro o descuido, propios de todo escrito.

Una habilidad que, unida a un riguroso estudio de las normas ortográficas (y revisiones adoptadas por la RAE), pongo a tu disposición.

‘Soy un buen escritor y me autoedito; no necesito una corrección ortográfica’

Corrección ortográfica - F. J. SanzEn mis ratos de ocio disfruto leyendo en mi Kindle las obras autopublicadas de mis compañeros de pluma. Y, hasta el momento, no he hallado un solo libro donde no me topara frecuentemente con errores de mayor o menor envergadura.

Es el talón de Aquiles del escritor: conoce tan bien su obra, que apenas precisa ojearla para permitirle seguir el hilo de la historia con absoluta comodidad. Tanto es así, que aunque se afane en releerla con total atención, las palabras bailarán ante sus ojos y las equivocaciones se esconderán empleando el viejo truco de permanecer inmóviles a plena vista.

Si no cuentas con un lector cero de confianza, alguien ajeno al desarrollo de la novela que se ande sin miramientos a la hora de señalar tus equivocaciones, sin duda necesitas las ventajas que ofrece un servicio especializado en corrección ortográfica.

‘Tengo un estilo propio, que caracteriza mis escritos; lo que necesito es que me corrijan las faltas mecanográficas’

Corrección ortográfica - F. J. SanzNo es lo mismo una corrección ortográfica que una ortotipográfica.

Cada autor posee una forma única y exclusiva de expresarse y procura hacer prevalecer unos aspectos sobre otros. Y esta jerarquía se transmite inherentemente a su escritura. A título personal, considero que sería una auténtica lástima que estos rasgos distintivos fuesen extirpados o solapados en favor del marketing y de las modas de estilo.

Una vez el libro me es confiado, mi proceder consiste en revisarlo y cerciorarme de que, a la entrega, el texto no presente faltas de ortografía. Una tediosa y delicada labor que hasta el momento los medios electrónicos no han logrado emular de forma satisfactoria.

La personalidad de los personajes, los giros en la trama y el vocabulario escogidos, son matices que prefiero dejar en manos de su propio autor.

‘¿Cómo será corregido mi libro? ¿Me encontraré un cúmulo de tachones ilegible?’

Para muestra, un botón.

Original:

Cuando el hombre alcanzo la barra, el mesonero lo recivio con un cabeceo de reconocimiento. sin preguntar, hechó mano de una botella que guardaba detrás el mostrador y le sirvió una generoso copa del líquido anbarino.

—Que opinas John? inquirió el recién llegado.

—Creo que esta noche tienes suerte, respondió el tabernero. Son 7.

“Quizá no sean suficientes” -pensó.

Copia 1 (en sucio):

Cuando el hombre alcanzo alcanzó la barra, el mesonero lo recivio recibió con un cabeceo de reconocimiento. sin Sin preguntar, hechó echó mano de una botella que guardaba detrás tras el mostrador y le sirvió una generoso generosa copa del líquido anbarino ambarino.

—Que opinas John —¿Qué opinas, John? inquirió —inquirió el recién llegado.

—Creo que esta noche tienes suerte, respondió el tabernero. suerte —respondió el tabernero—. Son 7 siete.

“Quizá «Quizá no sean suficientes” -pensó suficientes», pensó.

Copia 2 (en limpio):

Cuando el hombre alcanzó la barra, el mesonero lo recibió con un cabeceo de reconocimiento. Sin preguntar, echó mano de una botella que guardaba tras el mostrador y le sirvió una generosa copa del líquido ambarino.

—¿Qué opinas, John? —inquirió el recién llegado.

—Creo que esta noche tienes suerte —respondió el tabernero—. Son siete.

«Quizá no sean suficientes», pensó.

La primera copia evidencia los errores detectados en el texto original y la modificación propuesta. La segunda muestra el documento ya pertinentemente corregido.

‘He consultado servicios de corrección ortográfica profesionales y no me los puedo permitir. Son muy caros’

Corrección ortográfica - F. J. SanzVamos a probar esto:

  • Abre el documento que contiene tu libro.
  • Selecciona la totalidad del texto.
  • Elige la fuente Verdana, tamaño 11pt e interlineado a 1.5.
  • Comprueba los márgenes de página (por defecto 2,5cm ↑↓ y 3cm ←→).
  • Consulta el número de páginas resultante y multiplícalo por 0,25.
  • El valor que obtengas será el importe (en euros) de la corrección ortográfica de tu obra. Si en total fuesen 100 páginas, el coste sería de 25€. ¿No te parece asequible?

    Además, a modo de prueba puedes solicitar la revisión de una primera página de manera totalmente gratuita y sin compromiso alguno. Esta simbólica muestra te ayudará a decidir si quieres continuar adelante. O no.

    Si estás de acuerdo, ponte en contacto conmigo y trataremos otros detalles, como los plazos de entrega o la forma de pago.

    Mi oferta está sobre la mesa. Ahora tú decides.

    Contacto

    *Muy importante: Los textos entregados para superar una corrección ortográfica deberán haber sido previamente acreditados y protegidos en el Registro de la Propiedad Territorial (España) o garantía equivalente. No acepto responsabilidad alguna derivada del presunto plagio de obras o absurdas pugnas por autoría. Por el momento estoy satisfecho con los escritos de mi propia cosecha, gracias.

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